La Guerra del Pacífico: Los Héroes Olvidados, Los que Nunca Volverán 

 

 

 

 

Un hombre solo muere cuando se le olvida

*Biblioteca Virtual       *La Guerra en Fotos          *Museos       *Reliquias            *CONTACTO                              Por Mauricio Pelayo González

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Cuando a tu paso tropieces con una lápida, aparta la vista para que no leas: AQUÍ YACE UN VETERANO DEL 79. Murió de hambre por la ingratitud de sus compatriotas.

Juan 2º Meyerholz, Veterano del 79

 

 

     Condecoraciones

 

 

 

 

 

El Coronel Andrés Cáceres, ya recuperado de la herida sufrida en un muslo por una bala chilena en la batalla de Miraflores el 15 de abril de 1881, toma el ferrocarril, forma clandestina, que lo llevaría a la ciudad de Chilca  junto  al Capitán José Miguel Pérez.

Pasando todos los controles chilenos en las distintas estaciones sin ser reconocido, llega a su destino y solicita al Gobernador del lugar dos caballos, con los cuales partieron rumbo a Jauja.

Ya instalado en la ciudad, se reunió con el Capitán de Navío Aurelio García y García, quien había sido enviado por Nicolás de Piérola, quien se encontraba oculto en la ciudad, para reunirse con él a la brevedad.

A la mañana siguiente se reunieron. El dictador peruano le ofreció el puesto de jefe superior al mando de los departamentos del centro, cargo aceptado por Cáceres.

Su idea desde el principio era levantar un ejercito, el cual emprendería la resistencia armada contra Chile.

Había que comenzar haciendo una guerra de hostigamiento, de guerrillas, para así ganar tiempo suficiente para adiestrar las tropas, con el fin de desgastar al ejercito enemigo.

No se contaba con variedad de armas, personal y víveres, por lo cual había que conseguirlos.

Comenzó con una pequeña unidad al mando del coronel Aduvire, que se encontraba en Cerro Pasco, guarnición que por supuesto, no era suficiente, por lo cual pidió al prefecto del departamento de Junín, solicitar a los ciudadanos enrolarse por el bien de la patria amenazada.

Poco a poco se iban acumulando medios que permitirían emprender tamaña empresa.

Se le acopla al ejercito de Cáceres el coronel Manuel Tafur con un grupo de oficiales.

Se dispuso que todos los distritos entregaran las armas y municiones que tenían y solicitando también el enrolamiento de los ciudadanos, teniendo una excelente respuesta. Los habitantes acudían continuamente  a alistarse en las filas, aumentando la dotación y el poder del ejercito del centro.

Al primer mes se formo una columna de 100 hombres, el cual fue el pilar del batallón Jauja; se levanto gran cantidad de guerrillas en las aldeas y caseríos, ya que Cáceres les hablaba en quechua, explicándoles que los chilenos querían quitarles sus tierras, haciendo nacer un odio inmenso a estos hombres sobre los chilenos..

Se decidió que el cuartel general de Cáceres seria instalado en Tarma, lugar al cual acudían cientos de voluntarios y militares con experiencia, como el teniente Benigno Zeballos al mando de 50 hombres, los cuales formaron el batallón Tarma.

Ya estaba tomando forma el ejercito que se encargaría de resistir a los chilenos. Como distintivo característico de los soldados del general Andrés Cáceres, todos llevaban una cinta encarnada en el sombrero y pañuelo blanco al cuello.    

 


 

 

 

 

 

 

Los Mutilados

 

 

Monumentos


 

 

 

 

 

 


 

 

Viña Corral Victoria ;  Una Viña Patriota

 

 

 

 

 

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